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sábado, 5 de abril de 2008

PSICOIMAGENES

PSICOIMAGENES

¿Nos muestran su rostro los difuntos? Friedrich Jürgenson, desde que en el año 1959 descubriera la psicofonía, estuvo trabajando de una forma incansable para intentar conseguir otro medio, mediante el cual poder comunicarse mejor y de una manera más dialogante con sus amigos del otro lado. Evidentemente, desde el fallecimiento de Jürgenson y no pasando por alto al Dr. Konstantin Raudive, que fue el que promulgó el estudio y la investigación de la TCI ( Transcomunicación Instrumental ), nos encontramos con palpable muestras de evolución de las transcomunicaciones.

Y a pesar de que en España los investigadores esten todavía poco informados, en el mundo se avanza dentro de este campo. Por ejemplo, en el año 1981 en los Estados Unidos, el Dr. William O’Neil, obtuvo una comunicación con ese otro plano, de varias hora
La conversación que mantuvo, gracias a un ingenio electrónico denominado Mark IV, con un supuesto espíritu ya fallecido perteneciente al Dr. George J. Mueller, hizo avanzar a este continente dentro del estudio de las misteriosas comunicaciones. Pude analizar las comunicaciones obtenidas,y demuestran claramente que se no se trata de voces humanas ni por supuesto manipuladas. Pero de momento, centrémonos en lo que refiere a la psicoimagen. Klaus Schreiber, pionero de las Psicoimágenes o Transimágenes

En efecto, el investigador alemán Klaus Schreiber tras muchos intentos, por fin consiguió establecer contacto con los difuntos por medio de las psico-imágenes. Utilizaba un antiguo televisor en blanco y negro con el que realizó centenares de experiencias con éxito. ¿ Cuál es la verdadera raíz ?
Quizás esta pregunta, encierra mucha labor de análisis dentro. La verdadera raíz de la trans-imagen o psicoimagen, quizás sea es mismo mundo adimensional que engloba a los causantes de las psicofonías. Pero... si pensamos en el tipo de contacto (Psicofónico) y la validez del mismo, (sabemos que las psicofonías son muy escuetas y con poca información) no tiene que tener una misma raíz, puesto que se han dado casos en los que las imágenes que se han obtenido, han hablado por el receptor de Televisión, expresándose correctamente durante algunos segundos. Esto es lo suficientemente importante, como para que de pie a pensar que los entes productores del fenómeno, disponían de una energía más fuerte , estable y duradera y también eran más coherentes que los que normalmente se registran mediante experimentos de transcomunicación convencional (Psicofonías). Entonces...¿ Donde están ?. Si tomamos como base, que los entes productores de las psicofonías posiblemente se encuentren en una interfase o zona estanca entre un plano y otro, lo normal es que estos otro seres que se comunican de una manera mucha más evolucionada y tomando como base que; cuanto más evolución más inteligencia, nos encontramos que es muy posible que estén en un plano superior a los otros.


La dificultad de obtenerlos
En absoluto, no es nada difícil obtener una psico-imagen o transimagen. En un primer intento de conseguir mi primera Psicofonía, tarde varias semanas o algún mes que otro, en obtener unos resultados que merecieran la pena. Cuando me dispuse para realizar mi primera psicoimagen y esperando cono era lógico que no saliese nada, me quedé perplejo, cuando observamos todos los presentes, la formación del contorno de un rostro muy parecido al de Groücho Max.

Ciertamente, tras largas horas de análisis, minucioso estudio y elaboración de los fotogramas obtenidos en intentos de obtener psicoimágenes, mi número de imágenes conservadas es muy pobre. La metodología para su investigación, vídeo-cámara, magnetoscopio reproductor, televisor en B/N, lámpara de luz ultravioleta y pocas cosas más, a pesar de ser sencilla, es muy laboriosa y va muy vinculada a la rotura de estos aparatos (electrodomésticos) que no están pensados para darle mucho tute. También, debo resaltar que pese a que se obtienen abundantes imágenes en distintos fotogramas de la filmación, estos en su mayor parte no son de gran importancia.

Dense cuenta de que los rostros que mostramos en las fotografías, son el resultado de miles de horas de ardua investigación. Que nadie piense que nada más ponerse a investigar, se va a obtener este tipo de imágenes. Pero el caso es que están ahí. Y de alguna forma, quieren ponerse en contacto con nosotros.

COMO SE PUEDE OBTENER UNA PSICOIMAGEN???
Como ya decía anteriormente la técnica y los útiles son sencillos, prácticos, y económicos. El único problema es que estamos hablando de aparatos domésticos, y cuando se les hace trabajar mucho corren el riesgo de estropearse. Se dispone un televisor en Blanco Y Negro enchufado a la pared y desconectado de la toma de antena. En el lugar de la misma, se conectará una vídeo-cámara, en un ángulo de 45° más o menos, con respecto a la parte frontal del televisor. Se separa un par de metros de la pantalla y con una luz ultravioleta, se pone la cámara en posición REC o de grabación y se graban unos segundos. Para vuestra información, cada segundo tiene un promedio de veinticuatro fotogramas, y para estudiar el fenómeno de las Transimágenes, hay que analizar una por una cada una de ellas. Esto conlleva a que veinticinco segundos grabados, nos proporcionen una tarea de explorar seiscientas imágenes. Si en cada imagen invertimos una media de veinte segundos de exploración (que menos), en revisar esos veinticinco segundos, se tardará más o menos tres horas y media.

Un extracto del programa de Fernando Jimenez del Oso sobre psicoimagenes

SON LOS MUERTOS LOS QUE APARECEN EN LAS IMAGENES??
La verdad es que no me podría aventurar a decir que se trata de los muertos. A pesar de que las imágenes que tenemos de algunos grupos serios de investigación, muestran rostros de personas fallecidas y después captadas en las cámaras, se hace difícil reconocerlos en todo su esplendor.

La triste realidad, es que nos movemos en un mundo de hipótesis trascendentales, cuyo sustento es nuestra propia mente. Aunque es este caso la realidad supera la ficción podemos observar la similitud entre los rostros aparecidos en los televisores de distintos laboratorios de todo el mundo y compararlos con imágenes fotográficas de las personas relacionadas. No siempre son personas lo que aparece en las pantallas

psicoimagen obtenida por alfonso galeano


Quizás , la respuesta venga dada más adelante, con la propia evolución. Es muy posible que con todos los adelantos técnicos que hay ahora, junto con el entusiasmo por conocer que más allá, nos proporcionen a no tardar mucho tiempo, pruebas y datos suficientes, como para aventurarnos a sacar una conclusión concreta de que lo que estamos viendo, posiblemente sean los rostros de personas que han vivido, han muerto y posteriormente desde un mundo desconocido, en otra dimensión, nos envían estas extrañas e inexpresivas imágenes, a veces demasiado similares a fotografías obtenidas en vida.

Por ello, creo que tanto los misterios que encierran las psicofonías, como los de las psicoimágenes, están todavía por desvelar.

BRUJERIA.....QUE ES?

BRUJERIA

Brujería es el conjunto de creencias, conocimientos prácticos y actividades de ciertas personas llamadas brujas (existe también la forma masculina, brujos, aunque es menos frecuente) que están supuestamente dotadas de ciertas habilidades mágicas que emplean con la finalidad de causar daño.

La creencia en la brujería es común en numerosas culturas, y las interpretaciones del fenómeno varían significativamente de una cultura a otra. En el Occidente cristiano, la brujería se ha relacionado frecuentemente con la creencia en el Diablo, especialmente durante la Edad Moderna, en que se desató en Europa una obsesión por la brujería que desembocó en numerosos procesos y ejecuciones de brujas (lo que se denomina "caza de brujas"). Algunas teorías relacionan la brujería europea con antiguas religiones paganas de la fertilidad, aunque ninguna de ellas ha podido ser demostrada. Las brujas tienen una gran importancia en el folclore de muchas culturas, y forman parte de la cultura popular.

Si bien este es el concepto más frecuente del término "bruja", desde el siglo XX el término ha sido reivindicado por sectas ocultistas y religiones neopaganas, como la Wicca, para designar a todas aquellas personas que practican cierto tipo de magia, sea esta maléfica (magia negra) o benéfica (magia blanca), o bien a los adeptos de una determinada religión.

Un uso más extenso del término se emplea para designar, en determinadas sociedades, a los magos o chamanes.





TERMINOLOGIA
Aunque en español se utiliza en ocasiones la palabra brujo, en masculino, como sinónimo de mago, con independencia del tipo de magia que practique, el uso más frecuente del término (casi siempre en femenino) hace referencia a las personas que practican la magia negra. Incluso dentro de éstas, Julio Caro Baroja propone diferenciar entre brujas y hechiceras. Las primeras habrían desarrollado su actividad en un ámbito predominantemente rural y habrían sido las principales víctimas de las cazas de brujas en los años 1450-1750. En cambio, las hechiceras, conocidas desde la antigüedad clásica, son personajes fundamentalmente urbanos: un ejemplo característico en la literatura española es la protagonista de La Celestina de Fernando de Rojas. A diferencia de los practicantes de la magia culta, que alcanzó gran desarrollo en el Renacimiento, tanto la bruja rural como la hechicera urbana pertenecían en general a clases sociales marginadas, lo que las hacía más vulnerables a las persecuciones. Se cree que las artes de brujas y hechiceras eran transmitidas oralmente de generación en generación, por lo que todos los testimonios acerca de sus prácticas proceden de autores ajenos y muy a menudo hostiles a ellas.

La palabra española bruja es de etimología dudosa, posiblemente prerromana, del mismo origen que el portugués y gallego bruxa y el catalán bruixa. La primera aparición documentada de la palabra, en su forma bruxa, data de finales del siglo XIII.[4] En 1396 se encuentra la palabra broxa, en aragonés, en las Ordinaciones y Paramientos de Barbastro.

En el País Vasco y en Navarra se utilizó también el término sorguiña (en euskera sorgin), y en Galicia, la voz meiga.

En latín, las brujas eran denominadas maleficae (singular maléfica), término que se utilizó para designarlas en Europa durante toda la Edad Media y gran parte de la edad moderna. Términos aproximadamente equivalentes en otras lenguas, aunque con diferentes connotaciones, son el inglés witch, el alemán Hexe y el francés sorcière

HISTORIA
En las antiguas Grecia y Roma, estaba extendida la creencia en la magia. Existía, sin embargo, una clara distinción entre distintos tipos de magia según su intención. La magia benéfica a menudo se realizaba públicamente, era considerada necesaria e incluso existían funcionarios estatales, como los augures romanos, encargados de esta actividad. En cambio, la magia realizada con fines maléficos era perseguida. Se atribuía generalmente la magia maléfica a hechiceras (en latín maleficae), de las que hay numerosas menciones en numerosos autores clásicos.

Según estos textos, de estas hechiceras se creía que tenían la capacidad de transformarse en animales, que podían volar de noche y que practicaban la magia tanto en provecho propio como por encargo de terceras personas. Se dedicaban preferentemente a la magia erótica, aunque también eran capaces de provocar daños tales como enfermedades o tempestades. Se reunían de noche, y consideraban como sus protectoras e invocaban en sus conjuros a diosas como Hécate, Selene y Diana.

Probablemente las brujas más conocidas de la literatura clásica son dos personajes mitológicos, Circe y Medea. Las habilidades mágicas de ambas residen sobre todo en su dominio de las pócimas o filtros mágicos (phármakon, en griego). Medea, que se presenta a sí misma como adoradora de Hécate, se convirtió en el arquetipo de la hechicería en las literaturas griega y romana. Hay menciones de brujas en las obras de Teócrito, Horacio, Ovidio, Apuleyo, Lucano y Petronio, entre muchos otros. Estos autores hacen especialmente referencia a brujas que realizan magia de tipo erótico.

Relacionada con la creencia grecorromana en las brujas está la figura de la striga, un animal nocturno que es mitad pájaro mitad ser humano que se alimenta de sangre (y que resulta también un precedente de la moderna figura del vampiro).
Los escritores antiguos fueron a menudo escépticos acerca de las presuntas facultades de las brujas.




BRUJERIA Y CRISTIANISMO

Si bien la actitud del cristianismo con respecto de algunas prácticas mágicas, tales como la astrología o la alquimia, fue en ciertos momentos ambigua, la condena de la brujería fue explícita e inequívoca desde los comienzos de la religión cristiana. En la Alta Edad Media existen varias leyes condenando la brujería, basadas tanto en el ejemplo del derecho romano como en la voluntad de erradicar todas aquellas prácticas relacionadas con el paganismo. Sin embargo, la actitud eclesiástica no parece haber sido demasiado beligerante durante la primera mitad de la Edad Media, como lo atestiguan documentos como el Canon Episcopi.

La situación cambió cuando la Iglesia comenzó a perseguir las herejías cátara y valdense. Ambas concedían una gran importancia al demonio, y para estas comunidades cristianas éste estaba personalizado en la Iglesia Romana Papal, debido a sus grandes abusos. En especial los cátaros se referían a ella como la "prostituta". Para combatir estas herejías fue creada la Inquisición pontificia en el siglo XIII. En el siglo siguiente comienzan a aparecer en los procesos por brujería las acusaciones de pacto con el Diablo, el primer elemento determinante en el concepto moderno de brujería.




EL CONCEPTO DE BRUJERIA. ORIGENES Y DESARROLLO


A finales de la Edad Media empezó a configurarse una nueva imagen de la bruja, que tiene su principal origen en la asociación de la brujería con el culto al Diablo (demoniolatría) y, por lo tanto, con la idolatría (adoración de dioses falsos) y la herejía (desviación de la ortodoxia). Aunque el primer proceso por brujería en que están documentadas acusaciones de asociación con el Diablo tuvo lugar en Kilkenny, Irlanda, en 1324-1325, sólo hacia 1420-1430 puede considerarse consolidado el nuevo concepto de brujería. Existen variantes regionales, pero pueden ser descritas una serie de características básicas, reiteradas tanto en las actas de los juicios como en la abundante literatura culta sobre el tema que se escribió en Europa durante los siglos XV, XVI y XVII.


Las principales características de la bruja, según los teóricos del tema en la época, eran las siguientes:

1. el vuelo en palos, animales, demonios o con ayuda de ungüentos,
2. encuentros nocturnos con el Diablo y otras brujas en el sabbat o aquelarre,
3. pactos con el Diablo,
4. sexo con demonios (en forma de íncubos y súcubos) y
5. la magia negra.

Esta idea de la brujería, predominante en la Edad Moderna y base de las cazas de brujas, era alarmante en la época, ya que se extendió la idea de que las brujas conspiraban para extender el poder del Diablo. La caracterización negativa de las brujas comparte algunas características con el antisemitismo (expresiones como «Synagoga Satanae», Sinagoga de Satanás, o «sabbat», para designar las reuniones nocturnas de las brujas), y tiene un fuerte carácter misógino.Aunque no todos los sospechosos de brujería eran mujeres (hubo un significativo porcentaje de hombres procesados y ejecutados por delitos de brujería), se consideraba a la mujer más inclinada al pecado, más receptiva a la influencia del Demonio, y, por tanto, más proclive a convertirse en bruja.

La definición de la brujería como adoración al Diablo se difundió por toda Europa mediante una serie de tratados de demonología y manuales para inquisidores que se publicaron desde finales del siglo XV hasta avanzado el siglo XVII. El primero en alcanzar gran repercusión, gracias a la reciente invención de la imprenta, fue el Malleus Maleficarum ("Martillo de las brujas", en latín), un tratado filosófico-escolástico desapasionado y racional publicado en 1486 por dos inquisidores dominicos, Heinrich Kramer (Henricus Institoris, en latín) y Jacob Sprenger. El libro no sólo afirmaba la realidad de la existencia de las brujas, conforme a la imagen antes mencionada, sino que afirmaba que no creer en brujas era un delito equivalente a la herejía: «Hairesis maxima est opera maleficarum non credere» (La mayor herejía es no creer en la obra de las brujas).

Tanto el Malleus como otros muchos libros que se publicaron en la época, constituyeron el fundamento de la caza de brujas que se dio en toda Europa durante la Edad Moderna, especialmente en los siglos XVI y XVII, y que causó la muerte, según los cálcu**s más fidedignos, de unas 60.000 personas.


EL AQUELARRE
Se creía que las brujas celebraban reuniones nocturnas en las que adoraban al Demonio. Estas reuniones reciben diversos nombres en la época, aunque predominan dos: sabbat y aquelarre. La primera de estas denominaciones es casi con seguridad una referencia antisemita, cuya razón de ser es la analogía entre los ritos y crímenes atribuidos a las brujas y los que según la acusación popular cometían los judíos. La palabra aquelarre, en cambio, procede del euskera aker (macho cabrío) y larre (campo), en referencia al lugar en que se practicaban dichas reuniones.
Según se creía, en los aquelarres se realizaban ritos que suponían una inversión sacrílega de los cristianos. Entre ellos estaban, por ejemplo, la recitación del Credo al revés, la consagración de una hostia negra, que podía estar hecha de diferentes sustancias, o la bendición con hisopo negro. Además, casi todos los documentos de la época hacen referencia a opíparos banquetes (con frecuencia también a la antropofagia) y a una gran promiscuidad sexual. Una acusación muy común era la del infanticidio, o los sacrificios humanos en general.

La principal finalidad de los aquelarres era, sin embargo, siempre según lo considerado cierto en la época, la adoración colectiva del Diablo, quien se personaba en las reuniones en forma humana o animal (macho cabrío, gato negro, etc). El ritual que simbolizaba esta adoración consistía generalmente en besar el ano del Diablo (osculum infame). En estas reuniones, el Diablo imponía también supuestamente su marca a las brujas, y les proporcionaba drogas mágicas para realizar sus hechizos.

Se creía que los aquelarres se celebraban en lugares apartados, generalmente en zonas boscosas. Algunos de los más célebres escenarios de aquelarres fueron las cuevas de Zugarramurdi (Navarra) y Las Güixas (cerca de Villanúa, en la provincia de Huesca) en España, el monte Brocken (mencionado en el Fausto de Goethe), en Alemania, Carnac en Francia; el nogal de Benevento y el paso de Tonale, en Italia. Se creía también que algunos aquelarres se celebraban en lugares muy lejanos de la residencia de las supuestas brujas, que debían por tanto hacer uso de sus poderes sobrenaturales para desplazarse volando: por ejemplo, se acusó a algunas brujas del País Vasco francés de asistir a aquelarres en Terranova.

Algunas fechas se consideraban también especialmente propicias para la celebración de aquelarres, aunque varían según las regiones. Una de ellas era la noche del 30 de abril al 1 de mayo, conocida como noche de Walpurgis.

jueves, 3 de abril de 2008

LA VERDADERA HISTORIA DE EMILY ROSE


Emily Rose es en realidad una joven alemana llamada Anneliese Michel. Desde su nacimiento el 21 de septiembre de 1952, Anneliese Michel disfrutó de una vida normal, educada religiosamente desde que era muy pequeña. Sin advertencia su vida cambió un día de 1968 cuando empezó a temblar y se dio cuenta de que no tenía control sobre su propio cuerpo. No pudo llamar a sus padres, Josef y Anna, ni a ninguna de sus tres hermanas. Un neurólogo de la Clínica Psiquiátrica de Wurzburg, Alemania, la diagnosticó con el “gran mal” de la epilepsia. Debido a los fuertes ataques epilépticos y a la depresión que sigue, Anneliese fue admitida para tratamiento en el hospital.

Poco después de comenzar los ataques, Anneliese empezó a ver imágenes diabólicas durante sus rezos diarios. Era el otoño de 1970, y mientras los jóvenes disfrutaban de las libertades de la época, Anneliese estaba atormentada con la idea de que estaba poseída, parecía no haber otra explicación a las imágenes diabólicas que se aparecían mientras rezaba. Voces empezaron a perseguir a Anneliese diciéndole que iba a “achicharrarse en el infierno”. Ella le mencionó los “demonios” a los médicos solo una vez, explicándoles que habían comenzado a darle ordenes. Los doctores parecían incapaces de ayudarla, y Anneliese perdió las esperanzas en que la medicina podría curarla.

En el verano de 1973 sus padres visitaron a diferentes pastores solicitando un exorcismo. Sus requerimientos fueron rechazados y les recomendaron que Anneliese, de ahora 20 años, debía seguir con su tratamiento medico. Les fue explicado que el proceso por el cual la iglesia prueba una posesión (Infestatio) es muy estricto, y hasta que todos los aspectos no estén cubiertos, el obispo no puede aprobar un exorcismo. Los requerimientos, para nombrar algunos, incluyen aversión por los objetos religiosos, hablar en idiomas que la persona nunca ha aprendido y poderes sobrenaturales.




En 1974, después de haber supervisado a Anneliese por algún tiempo, el pastor Ernst Alt solicito permiso para realizar un exorcismo al Obispo de Wurzburg. La solicitud fue rechazada y seguida de una recomendación de que Anneliese debía recibir un estilo de vida más religioso con el propósito de que encuentre la paz. Los ataques no disminuyeron y su conducta se volvió mucho más errática. En casa de sus padres en Klingenberg, insultaba, golpeaba y mordía a los otros miembros de su familia. Se rehusaba a comer porque los demonios se lo prohibían. Anneliese dormía en el suelo de piedra, comía arañas, moscas y carbón, y había comenzado a beber su propia orina. Se le podía escuchar por toda la casa gritar por horas mientras rompía crucifijos, destruya pinturas de Jesús y botaba los rosarios. Para ese momento Anneliese comenzó a cometer actos de auto mutilación y el hecho de arrancarse la ropa y orinarse en el suelo era algo común.

Luego de hacer una exacta verificación de su posesión en septiembre de 1975, el Obispo de Wurzburg, Josef Stangl, le ordenó al Padre Arnold Renz y al Pastor Ernst Alt a practicar un “gran exorcismo” a Anneliese. La base para este ritual era el “Rituale Romanum” él cual era, para ese momento, todavía un canon legal válido desde el Siglo XVII. Se determinó que Anneliese debía ser salvada de varios demonios, incluyendo a Lucifer, Judas Iscariote, Nerón, Caín, Hitler y Fleischmann, un cura del Siglo XVI, y algunas otras almas atormentadas que se manifestaban a través de ella. Entre septiembre de 1975 hasta julio de 1976 se le practicaron una o dos sesiones de exorcismo por semana, los ataques de Anneliese eran tan fuertes a veces que debía ser sostenida por tres hombres e incluso hubo que encadenarla. Durante este tiempo, Anneliese regreso a una vida, hasta cierto punto, normal, tomó los exámenes finales de la Academia Pedagógica de Wurzburg e iba a la iglesia.

Los ataques, sin embargo, no pararon. De hecho, se le paralizaba el cuerpo y caía inconciente poco después. El exorcismo continuó por muchos meses más, siempre con las mismas oraciones y conjuros. Algunas veces estaban presentes en los rituales miembros de la familia y visitantes, como por ejemplo un matrimonio que alegaba haber “descubierto” a Anneliese. Por varias semanas Anneliese se rehusó a comer y sus rodillas se rompieron por las 600 flexiones que hacía obsesivamente durante cada sesión. Se hicieron más de 40 grabaciones durante el proceso con el propósito de preservar los detalles. El último DIA del Rito del exorcismo fue el 30 de junio de 1976, y para este punto Anneliese sufría de neumonía, también estaba completamente delgada y tenía una fiebre muy alta. Exhausta y físicamente incapacitada para hacer las flexiones por su cuenta, sus padres la paraban y la ayudaban con los movimientos. Lo ultimo que le dijo Anneliese a sus exorcistas fue; “rueguen por el perdón” y a su madre le dijo; “mamá tengo miedo”. Anna Michel grabó la muerte de su hija al DIA siguiente, el primero de julio de 1976 al mediodía. El Pastor Ernst Alt informó a las autoridades en Aschaffenburg y el Fiscal general comenzó una investigación inmediatamente.

Poco tiempo después que se conocieron estos fatales eventos la película “The Exorcist” de William Friedkin se estrenó en los cines de Alemania, llevando una ola de histeria paranormal que infectó todo el país. Psiquiatras en toda Europa reportaron un incremento de ideas obsesivas en sus pacientes. A los fiscales les tomó más de dos años para acusar a los exorcistas de homicidio por negligencia. El “Caso Klingenberg” debía ser decidido sobre dos preguntas: Qué causó la muerte de Anneliese Michel y quién era el responsable?

De acuerdo a la evidencia forense Anneliese murió de hambre, los especialistas demandaron que si los acusados que si la hubieran forzado a comer una semana antes de su muerte, Anneliese se podría haber salvado. Una hermana declaró que Anneliese no quería ir a una institución mental porque la podrían sedar y obligarla a comer. Los exorcistas trataron de probar la presencia de demonios poniendo las grabaciones de los extraños diálogos, como uno en que dos demonios discutían cuál de ellos iba a dejar el cuerpo de Anneliese primero. Uno de los demonios se llamó a si mismo Hitler y hablaba con acento extranjero (Hitler nació en Austria) ninguno de los presentes durante el exorcismo tuvo la mas pequeña duda de la autentica presencia de estos demonios.

Los psiquiatras, a quienes se les había ordenado testificar, hablaron de la “Doctriniarire Induction”, ellos decían que los sacerdotes le habían dado a Anneliese el contenido de sus conductas psicoticas. Por lo tanto, según ellos, ella luego aceptó su conducta como una forma de posesión demoníaca, también declararon que el desarrollo sexual inestable de Anneliese junto a su diagnosticada epilepsia habían influenciado la psicosis.

El veredicto fue considerado por muchos menos riguroso de lo que se esperaba, los padres de Anneliese al igual que los exorcistas fueron encontrados culpables de asesinato por negligencia y omitir dar primeros auxilios. Fueron sentenciados a 6 meses de cárcel y libertad condicional. El veredicto incluía la opinión de la corte de que los acusados debieron ayudarla haciéndose cargo del tratamiento médico que la chica necesitaba, sin embargo, por usar practicas supersticiosas habían empeorado la ya grave condición de Anneliese.

Una comisión de la Conferencia Episcopal Alemana después declaro que Anneliese Michel realmente no estaba poseída, sin embargo, esto no impidió a los creyentes a continuar con la lucha de Anneliese, ya que muchos creían en su posesión que el cuerpo de Anneliese no encontró paz incluso después de la muerte. Su cadáver fue exhumado once años y medio luego de ser enterrada, solo para confirmar si se había descompuesto y si había sido bajo las condiciones normales. En la actualidad su tumba permanece como un lugar de peregrinaje para rezar el Rosario por aquellos que creen que Anneliese Michel luchó valientemente contra el demonio.